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miércoles, 9 de junio de 2021

Quien tiene la razón, Arminio o Calvino


 Hace poco estuve analizando brevemente estas dos interpretaciones, debido a que actualmente hay en las redes algunos vídeos de debates donde también algunos declaran que una cierta y la otra falsa, y/o también que a pesar de las diferencias consideran hermanos a pesar de estas diferencias.

En lo personal , cuando leo la Biblia me da la impresión que hay muchas más advertencia s y exhortaciones sobre cuidar la salvación, permanecer, perseverar, obedecer, etc.

Recomiendo ante todo poner a Dios y Su Palabra por encima de cualquier interpretación humana, y pedir y confiar en una comunión y revelación directa de Dios, con la prueba práctica, que confirme la verdad.

Romanos 8:14 es mi versículo lema.


Amén.


Dato histórico sobre Calvino:

La Inquisición católica condenó a Servet a la hoguera; pero la noche antes de la ejecución sus amigos ayudaron a Servet a escapar. Sin conocer el enorme poder político que Calvino se había procurado en Ginebra, cometió la ingenuidad de intentar refugiarse en esa ciudad creyendo que allí estaría seguro. En Ginebra, Calvino lo reconoció y consiguió que las autoridades de la ciudad lo detuvieran como hereje. Calvino quería que se juzgase y se lo quemase en la hoguera, pero todavía no controlaba del todo el gobierno de la ciudad y el juicio de Servet se fue convirtiendo en un pulso entre Calvino y los gobernantes de la ciudad que se oponían a él; sin embargo, Calvino se impuso y Servet fue condenado a muerte en la hoguera.

martes, 2 de abril de 2019

¿ Cómo sé que he recibido el Espíritu Santo ?

El Espíritu Santo es el don de Dios para los creyentes en el Señor Jesucristo. Todo cristiano debe recibir el Espíritu Santo (San Juan 7:37)

Hay muchas diferencias a veces en esta doctrina sobre el Espíritu Santo, pero la Biblia muestra algunas cosas que son fundamentales.

Debe existir un momento específico, una experiencia que sea notoria donde recibamos el Espíritu Santo, tal vez no sea con una manifestación de algún don, pero sí que es algo tan importante que no puede pasar desapercibido. El ejemplo más claro es cuando los discípulos lo recibieron el día de Pentecostés, se hizo notar claramente que hubo algo extraordinario y hubo manifestaciones de su presencia en ellos.

Esto se repite varias veces en el libro de Los Hechos y Pablo lo detalla en cartas como la de los Romanos capítulo 8, Gálatas capítulo 5 y 1ra a Los Corintios capítulo 2, 12 y 14, etc.

El Espíritu Santo puede manifestarse en nosotros aún sin que haya habido una conversión, puede "venir" sobre nosotros, de la misma manera que venía sobre los jueces, profetas y hombres santos del Antiguo Testamento, pero no es lo mismo que lo recibamos para ser salvos y vivir una nueva vida en la voluntad de Dios.

La diferencia es que desde que el Señor se fue al cielo, el Espíritu Santo vino para manifestarse plenamente en la iglesia, y en cada creyente, para hacer morada, es decir estar permanentemente en nosotros, en nuestro corazón, y que así podamos vivir para hacer la voluntad de Dios.

Si tú no tienes esta seguridad, debes orar a Dios pidiendo que te bautice con su Espíritu Santo y que se manifieste en tu vida.

Produce un gozo, una paz, amor, etc. (frutos del Espíritu) y también puede haber una manifestación de dones  y alabanza a Dios (lenguas, profecía, alabanza, aleluyas, glorias a Dios, danza, etc.).

La principal labor del Espíritu Santo es santificarnos (limpiarnos de pecado y producir un carácter santo en nosotros), por lo tanto, habrá un cambio de actitud frente al pecado, si alguien vivía una vida apartada de Dios, cuando recibe el Espíritu Santo, cambiará su mente, despertará su conciencia, y habrá un claro sentido de arrepentimiento, puede llorar y dolerse profundamente por los pecados cometidos, y pedirá perdón a Dios, primero es la paz con Dios, luego vendrá con el resto, pedir perdón a otros que hallamos ofendido, etc. porque así nos limpia el corazón el Espíritu Santo, para poder tener libertad ahora para servir a Dios.

Es posible que no sientas algo muy fuerte, pero si sientes "algo especial" que llega a tu vida, produciendo alegría, gozo, y sientes un "calor" o "fuego" en el corazón y  otra parte ( cabeza, espalda, manos, etc.) Si eso ocurre es muy probable que hayas recibido el Espíritu Santo; pero eso es sólo el comienzo...

Si no tienes la certeza, debes orar por esto y ayunar también, para que Dios te dé la plenitud de su presencia, porque todos necesitamos ser llenos del Espíritu Santo (Efesios 5:18).

Nota: si no sabes cómo ayunar, busca una entrada sobre este tema. Recomiendo predicación de Yiye Ávila.

Amén.



miércoles, 20 de marzo de 2019

Los pastores: ¿señores o siervos?

La palabra del Señor enseña que el pastor debe ser ejemplo de la grey y no debe enseñorearse de ella.

Al ser un lider visible dentro de la iglesia, el pastor también ocupa un lugar peligroso, y puede ser fácilmente atacado por el enemigo. En esta reflexión consideraré su actitud hacia la iglesia.

La iglesia es el cuerpo de Cristo, por lo tanto todos los ministros y especialmente el pastor tienen que tratarla con el cuidado que se merece. Hoy en día se ha perdido mucho la visión respecto de la importancia de las almas, por eso poco se predica la salvación, se busca más el dinero, y se endiosa a los líderes, y la suma de estos y otros factores terminan formando verdaderas sectas y no iglesias como Dios quiere.

El pastor es siervo de Dios, y recibe autoridad para cuidar la iglesia, para enseñarla, para corregirla, para llevarla por el camino que Dios quiere, la santidad, la comunión, el servicio, etc.

Todo cristiano y especialmente los líderes tendrán que dar cuenta delante de Dios, por lo tanto, es necesario que el pastor se preocupe de servir a la iglesia, lo primordial es que tengo un llamado de Dios, que tenga la vocación, porque entonces tendrá el respaldo divino para que la obra crezca.

En las cartas de Pablo a Tito y Timoteo, se dan instrucciones claras respectos de los requisitos para los pastores y ancianos de la iglesia.

Amén.

martes, 19 de marzo de 2019

¿Por qué hay que orar diariamente?


El Señor enseñó que es necesario orar siempre sin desmayar (Parábola de la viuda y el juez injusto, San Lucas cap. 18)

Hay que entender que estamos en una guerra espiritual (Efesios 6:10 en adelante y Apocalipsis 12)
por lo tanto es necesario que siempre estemos conectados con Dios.

Para establecer relaciones sólidas, necesitamos tener contacto permanente con las personas y pasar un buen tiempo para conocernos, de la misma manera para conocer a Dios necesitamos pasar tiempo con él, no será fácil, porque el diablo y sus demonios procurarán entretenernos y atacarnos para que no lo hagamos.

Desde el libro del Génesis se nos muestra que los hombres invocaban a Dios, o sea, es una práctica que siempre ha existido. Dejaremos de orar sólo cuando partamos a la presencia de Dios, pero mientras vivamos aquí siempre debemos estar orando.

El Señor Jesús es el mejor ejemplo que tenemos, porque él oró, a pesar de ser el Hijo de Dios, enseñó que la oración era importante y fundamental para conseguir la victoria.

Pidele a Dios que te ayude a orar como él quiere y esfuérzate en hacerlo de la mejor forma posible.

El mejor fundamento de la oración está en la Palabra de Dios y tenemos el Espíritu Santo en nosotros que nos ayudará en toda actividad espiritual, especialmente en la oración (Romanos cap.8 y vers. 14 y 26)

Recomiendo el libro "la ciencia de la oración" del evangelista Yiye Avila y también "El cristiano de rodillas" de un autor anónimo. También en youtube hay predicaciones de este y otros hombres de Dios que hablan de la oración.

Amén.

¿Qué es el primer amor?


"Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido."
Apocalipsis cap. 2, vers. 4-5.

Obviamente es la primera emoción cuando conocimos al Señor, cuando se nos  revela el gran amor de Dios y nos rendimos a él, le damos nuestro corazón, le dedicamos nuestro tiempo, etc.
Esta actitud no debe descuidarse, podemos tener muchas cosas en nuestra vida, pero ninguna de ellas debe ser más importante que nuestra relación con Dios.
A diferencia de Dios, cualquier actividad o persona que reciba el amor que le corresponde a Dios, nos defraudará en algún momento, porque nosotros somos muy egoístas, y nuestro amor es imperfecto, luego si nos fallan, nos critican o nos ofenden, muy rápido nos enojamos, nos dolimos, etc. y la amargura puede entrar fácilmente en nuestro corazón.
En cambio si le damos nuestro amor a Dios, él lo recibirá y nos derramará más su Amor, su fe, su paz, su fuerza, su libertad, etc. Estos frutos del Espíritu, serán más que suficientes para poder expresar correctamente nuestras emociones a los demás, sin egoísmo, sin esperar recibir nada a cambio y también sin dañar nuestra propias emociones.
Dios ordenará nuestra vida para poder desarrollarnos como él quiere, pero tenemos que andar cada día con él, orando, leyendo su palabra, cantándole, ayunando (santificándonos), predicando a otros de Cristo, etc.
Amén.